miércoles, febrero 21, 2007

Acelgas antiestrés


He desarrollado un método antiestrés que estará en breve en cualquier libro de autoayuda que se precie. Es el método de la acelga. Se debe aplicar en situaciones de estrés, asco absoluto y ganas de romper vajilla. A la larga, resulta más barato que comprar vajilla nueva...

En el momento de estrés más absoluto, ir al super más cercano y comprar unas acelgas. Nada de comprarlas cortaditas en bolsa como hace mi mamá....Enteritas! Según el nivel de estrés, comprar una, dos, noventa...

Ir a casa, ponerse cómodos y sentarse en la cocina con un cuchillo. Cortar, pelar, limpiar y lavar CADA UNA de las hojas de la acelga. Mano de santo. A las dos horas, cuando has acabado con las acelgas, no queda ni rastro del estrés, ni de las ganas de acabar con la porcelana de los domingos (si se tiene).

Ya que se ha llegado hasta este punto, cocer las acelgas dura muy poco, y recientemente he descubierto que comérselas también ayuda contra el estrés! (lo he leído, de la fiabilidad de esta parte del método antiestrés no puedo dar más datos).

Bon appetit!

martes, diciembre 05, 2006

No te hagas el loco




Este post viene a una duda existencial que tengo sobre un tipo que tiene un blog en "blog de bloggers". El blog está en la dirección blogs.elpais.com/xavi/, pero no hace falta que lo leais, que os lo resumo. Es un tipo que dice que está loco e internado en un psiquiátrico, y que le dejan escribir un blog como parte de la terapia. Como no es fácil distinguir entre la gente que está loca y la que no, pues no sé si creérmelo...

Y mucha gente sabe ya que una de mis grandes preocupaciones de la vida es lo difícil que es distinguir entre quien está loco y quien no. Partimos siempre de la teoría de que los locos hacen cosas que nos dejan clara su "condición" de locos. Pero por desgracia no es así. Y no podemos llevarnos unos pelillos a analizar después de la primera cita como en Gattaca, así que hay que dejarse llevar por el instinto. El instinto puede estar tan equivocado como el efecto 2000, pero no queda otro remedio.

Una película alemana "Das weisse Rauschen" (el ruido blanco) refleja en unas escenas este fallo del instinto. El prota (Daniel Brühl, el de "Goodbye Lenin") es esquizofrénico, pero es joven y no termina de estar claro que está enfermo. Conoce a una chica en una fiesta. Historia normal, chico-conoce-chica que le puede pasar a cualquiera. Quedan para ir al cine. Llegan tarde al cine. No les dejan entrar en el cine. A chico le entra un ataque, rompe unas cuantas papeleras, chilla un rato, chica le llama gilipollas y se va a su casa. Mejor en la primera cita que en la quinta... Pero si conoces a un chico majo en una fiesta, ¿por qué vas a pensar que está loco? Poniéndose en el lugar de la chica el asunto es de todo menos agradable...

Pero volviendo al loco del blog, todo el mundo le escribe y están todos encantados. Pero ya decía Alaska que
"El glamour de la locura es pasajero,
algo efímero , un bien perecedero
El glamour de la locura tiene un precio
y se paga con soledad y desprecio...
"

así que yo me andaría con cuidado no vaya a ser que esté loco de verdad y se venga arriba. Que los locos también se vienen arriba y todo lo que sube baja.

Y mientras tanto, llamemos locos a los locos y payasos a los payasos.

miércoles, noviembre 22, 2006

El río Amarillo de China se torna rojo por segunda vez en menos de un mes



Parece una señal del Apocalípsis, no me digais....La próxima vez que vengan los testigos a decirme que es el fin de la religión les voy a tener que dejar entrar...

martes, noviembre 21, 2006

Objetivos del milenio

No sé si tiene sentido seguir hablando de los objetivos del milenio cuando está claro que no se van a cumplir. No sé si los llamaron objetivos del milenio porque harán falta mil años para que a los gobiernos se les caiga la cara de vergüenza por a) limitar los males evitables del mundo a 8 y b) no ser capaz de remediarlos en 15 años, que para entonces serán mil.
Como recuerdo, estos objetivos eran, son y serán:
  • Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre
  • Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal
  • Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer
  • Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil
  • Objetivo 5: Mejorar la salud materna
  • Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
  • Objetivo 7: Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
  • Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo
Pero de lo que en realidad quiero escribir es de la reciente campaña de publicidad lanzada en youtube para el 11 y 12 de octubre.

No me gustan las campañas publicitarias manipuladoras. La agencia de publicidad que lanzó esta campaña es conocida precisamente por su manera de conseguir que el espectador piense que no está viendo un anuncio. No me gusta, porque no sé si el circo que viene detrás forma parte de la campaña o no. Supongamos que no. Supongamos que de verdad ese video de 4 jóvenes (o viejos) robando la silla del congreso de Zapatero y dejándole una nota para que se levante por la pobreza creó indignación entre miembros del congreso, políticos y probablemente algún ciudadano. Supongamos que de verdad el miembro del congreso que les dejó grabar mientras levantaban la silla del suelo del congreso se encontró con problemas al confesar que había sido él quien les había dejado entrar.

Pues casi preferiría que formara parte de la campaña. Porque si no, me parece asquerosamente hipócrita que la misma gente que no suelta el tenedor mientras come viendo las noticias, sea capaz de indignarse por un video así y no por los millones de niños que trabajan en el mundo, o por los que mueren cada minuto. Eso no les quita el sueño, pero una campaña publicitaria así! que hayan grabado en el congreso!

Cada cual con su conciencia. El que la tenga limpia será porque no la usa mucho. Impoluta por falta de uso.

No sé por qué me indigno, si desde el punto de vista alemán la campaña publicitaria no tiene ningún sentido. Porque si le quitan la silla a Zapatero no puede levantarse...



links: http://www.pobrezacero.org
http://www.isf.es

miércoles, noviembre 15, 2006

La conquista de la calle

Durante todo este año, he tenido la suerte de trabajar casi siempre en lunes. No suerte por trabajar un lunes, que es la peor pesadilla del garfield que todos llevamos dentro, sino por haber gracias a ello descubierto una de esas pequeñas cosas que a mí me encantan de Darmstadt.

Todos los lunes por la tarde, se monta un tenderete en Luisenplatz, el lugar de reunión de viejos, jóvenes, borrachos, punkis y cualquiera que tenga que coger un medio de transporte público en este pueblo, y, megáfono en mano, tiene uno el privilegio de acercarse a quejarse bien alto de lo que a uno le parezca.

Lo más parecido que he visto en Madrid fue una señora en la plaza mayor quejándose a grito pelado (y sin megáfono) en medio de la Plaza Mayor (delante de algunas oficinas del ayuntamiento que hay allí) de lo caros que estaban los pisos.

Esto en cambio es mucho más oficial. Y se quejan, eh, la cosa no queda en anécdota. La verdad es que no les entiendo mucho, sólo que se suelen quejar de política y del paro, pero lo que me gusta es que se le ofrezca a la gente la posibilidad de quejarse bien alto en la plaza de su pueblo. Es como una manifestación semanal, sólo que no está convocada por ningún partido ni sindicato, y supongo que si cojo el megáfono para quejarme de lo caros que están los tomates nadie se va a extrañar ni un poquito.

Estas minimanifestaciones personales me hacen pensar siempre en las cosas que escribe Naomi Klein en su "No Logo" (gracias...) sobre la privatización de los espacios públicos. Los americanos tienden a hacer mucha vida en los centros comerciales, que se asimilan como espacios públicos, pero siguen siendo en el fondo empresas o asociaciones de empresas. Y si alguien hace algo que no les parezca bien, tienen derecho a expulsarle del centro comercial. Es decir, no puedes pasearte con carteles en los que ponga "mis nike las ha hecho un birmano (¿y esto cómo se dice ahora?¿myanmarano?) de 8 años por un centavo de dolar" en la macrotienda de nike. Puedes pero te echarán a los 2 minutos...

Hasta aquí, bien, cada uno tiene derecho a defender la imagen de su propia empresa.

El problema llega cuando esas empresas alquilan verdaderos espacios públicos, como la plaza principal de una ciudad. ¿Pierde uno el derecho a manifestar (bien alto) sus opiniones? Una cosa es alquilar el espacio publicitario de un lugar público y otra distinta alquilar el lugar público en sí. Me refiero concretamente a campañas publicitarias. Una empresa alquila un espacio público para montar una feria una semana, y los habitantes de la ciudad ganan en opciones lúdico-festivas (y en ruido), pero si una empresa alquila un espacio público para llenarlo de stands y nuevos modelos de coches los habitantes de la ciudad en realidad no ganan nada, sólo se les expropia una zona pública.

La Plaza Mayor de Madrid pasa más días al año alquilada que sin alquilar. ¿Se podrá quejar la señora todos los días del año? Teniendo en cuenta los valores de las sociedades europeas, supongo que sí. Pero igual acaba siendo mucho suponer. Los espacios públicos deberían permanecer públicos, y todos deberían tener un megáfono los lunes para poder quejarse bien alto.

domingo, noviembre 05, 2006

Lost in translation



Lost in translation es una película que permanece en mis pensamientos desde la primera vez que la vi. Más que la película permanecen en mí las sensaciones que transmite. El otro día leí una entrevista a Sofía Coppola y desde entonces no puedo parar de pensar en ella. Explica que la película, o más bien las sensaciones que transmite, están basadas en una crisis que tuvo a los 20 años. Que tras años de dedicarse a la moda, a la fotografía y a otras tantas actividades culturales, se había dado cuenta de que en realidad no sobresalía en nada.
Recuerdo a Scarlett Johanson tirada en la cama escuchando libros de autoayuda y visitando templos japoneses y pienso que se siente vacía. No puedo evitar pensar en una Sofía Coppola vacía, pensando en qué hacer con su vida...

Leía hace poco sobre los peligros de frustración de las nuevas generaciones para las que el éxito sólo se consigue saliendo en un programa de televisión. Pero esa necesidad de hacer "algo grande" con la propia vida no se ha creado en ningún gran hermano, es un aspecto de la personalidad humana que ya viene de lejos.

Me recuerda a un personaje controvertido e interesante, el conde de Saint-Simon, que estaba convencido de que iba a hacer algo muy importante por la humanidad y se hacía despertar cada mañana por sus lacayos a la voz de algo así como "¡despierte, hoy tiene que descubrir algo que va a cambiar el mundo!". Este convencimiento le llevó a vivir en algunas épocas en la más absoluta miseria, alimentándose de pan y agua. Pero él estaba convencido de que su destino era ese...y fue de hecho un gran pensador y el descubridor original de la ciencia que después se llamaría Sociología.


El pensamiento de que uno ha nacido para cambiar el mundo me parece uno de los pensamientos más genuinamente arrogantes que se pueden tener. Pero hay que admitir que desde el niño que quiere ser astronauta hasta el joven emprendedor que crea su propia empresa, es un pensamiento que a todo el mundo se le pasa alguna vez por la cabeza.

El vacío existencial y el pensamiento de que uno ha nacido para hacer algo mejor van muchas veces acompañado. No ya en la línea de Saint-Simon (la rueda ya está inventada), pero sí un pensamiento de que uno debería hacer algo más por los demás y por sí mismo.

En pleno momento Coppola, empiezo este blog personal que como mucho leerán amigos y familiares más para hacer algo por mí que para hacer algo por los demás. Espero que me perdonen el egoísmo y se dejen llevar...